22/2/11

No sabía ni cómo, ni cuándo, ni por qué, pero la vida le había concedido un único deseo que ella había transformado en una noche con él. Y allí se encontraba, de nuevo, entre aquellas paredes tan conocidas –y resabidas, con él, de nuevo.

-¿Pero qué…?

-Shh –ella lo hizo callar con uno de sus finos dedos en los anhelados labios de él.

-¿Cómo has…?

-Vaya, veo que sigues sin creer en la magia –le dijo ella sonriendo.

Las pupilas de él se convirtieron en un interrogante.

-¿Crees en eso de las asignaturas pendientes? –preguntó.

Media sonrisa apareció en su rostro.

-Dime, ¿a qué has venido exactamente?

-A hacerte el amor –sentenció mientras escondía una carcajada de nerviosismo.

Él enarcó una ceja.

-Así, que vienes a hacerme el amor –meditó- de todas las respuestas posibles, nunca me esperé esa.

-Pero es la más sincera

-¿Y esto qué es? ¿Cómo un reencuentro?

-No, esto es esto: nosotros, una habitación alejada del mundo y una noche por delante.

-No está bien… y lo sabes

-Si no está bien, ¿por qué tienes las pupilas dilatadas de deseo? ¿Por qué tus ojos arden en pasión?

-Es que aquí dentro hace calor…-se excusó.

-Cariño, fuera hace diez grados. La única calidez que puedes sentir es la de anticipación de saber que tus manos se perderán en breve por mis caderas

-Veo que lo tienes todo pensado

-No es pensado. La vida me ha dado la oportunidad de sentirte por última vez. No sé qué bien le habré hecho al mundo para que ocurra este milagro pero no pienso desaprovecharlo, no esta vez.

Ella se acercó un poco más a él, a sus labios. Su pecho subía y bajaba cada vez con mayor dificultad. Las ganas la comían y no la dejaban respirar tranquila. Quería explotar en sus brazos.

-Entonces vienes a hacerme el amor

-Exacto

-¿Y cómo se hace eso?

-Es fácil… Solo tenemos que dejar que nuestros corazones guíen nuestras manos. Si quieres, puede susurrarme te amo

-Hace mucho que no te digo que te amo

Su corazón dio un vuelco. Después de tanto tiempo… él… seguía… amándola –y deseándola.

-Pues es hora de que retomes viejas costumbres, ¿no crees? Dijo antes de besarlo.

2 comentarios:

loren dijo...

Me gusta,aunque siempre esperas algo más. Un saludo.


Adán L.

Nelly dijo...

Me gusta la idea, solo una noche más...
Un Beso :)