12/7/11

Él huele a jazz y a cigarrillo barato

Él huele a jazz y a cigarrillo barato, a saxo en plena madrugada calurosa, con el vapor caldeando el ambiente y humedeciendo los sentidos. Suena a rincón oscuro donde dar rienda suelta a los instintos, donde un gemido es una nota que forma parte de una melodía que va in crescendo. Él musicaliza mi vida sin saberlo, pensando que solo le pone un poco de ritmo a mis horas. El erotismo adquiere un nuevo significado mientras el humo que brota de su cigarrillo arde al mismo tiempo que lo hace mi deseo. Él acaba con la poca cordura que me queda. Escucho las canciones que me compone cuando juega con mi cuerpo: do, re, mi, fa sol… hasta llegar al orgasmo. Él crea música en mi piel, a veces lento, a veces rápido y lentamente, se fuma un poco de amor que empieza a escaparse de mis labios.







2 comentarios:

Nelly dijo...

Quién tuviera uno de esos... en las noches calurosas siempre apetece un poco de jazz ;)

Francisco dijo...

uufff excelente tu post, me encantó...Jazz, sexo, música...lo máximo.
Saludos