9/8/11

Señoras y señores, bienvenidos al circo más mágico del mundo

''Un día llegó a la Ciudad de las Contradicciones un circo ambulante. En seguida, captó la atención de los habitantes. Las calles se llenaron de personas que seguían la inmensa carpa. Caminando sin rumbo, recorrió las calles de la ciudad, como amenazante, pero sin emitir más sonido que el del mecanimos que la hacía mover, expulsando un humo color carbón hacia el cielo destapado. Y, por fin, cuando encontró un sitio a su gusto, se colocó en medio de las cajas de música que cantaban -indiferentes- en la plaza de la Melancolía. Pronto se hizo un hueco en el alma de la gente y todos conocían a El loco trapecista, los payasos maquiavélicos y la mascota preferida: Bola de pelo, un precioso tigre de dientes de sable. Sin embargo, había alguien que el público adoraba por encima de los demás... El Mago Risueño cautivó a los habitantes de La Ciudad de las Contradicciones con sus increíbles trucos, cada día se formaban filas de fente necesitada de los consejo y predicciones del mago...''







La pequeña Lu cerró el libro con suavidad. La vela que tenía por luz tembló en el aire y, a lo lejos, se escuchó un suspiro. Miró con cautela por si había despertado a su Hombre Misterioso. Pero no. Él se encontraba sumido en un sueño que calmaba cualquier inquietud que pudiera tenerse. La pequeña Lu recogió su desnudez y la llevó a la cama donde el cuerpo de su Hombre Misterioso la esperaba, sin saberlo. Depositó un beso en el hombro de él. Ya había tenido suficientes contradicciones por hoy.

2 comentarios:

Nelly dijo...

Lu y su hombre misterioso... cómo me gustan sus encantadoras historias.
Un Beso :)

Eris dijo...

No hay que olvidar que los circos cambian la realidad hacia la suya propia, llena de fantasía y contradicciones.