3/8/11









La pequeña Lu siempre tuvo fe en sus sentimientos, por muchas contradicciones que amenazaran con enredarlos. Daba igual las veces que dijera sí negando con la cabeza o los momentos en los que llorara sonriendo, daba igual porque por muchas veces que dijera que no, sus labios esperarían a su Hombre Misterioso. Siempre creyó en él, en su Hombre Misterioso y supo que las cosas no iban a ser fáciles pero, si vivían en La Ciudad de las Contradicciones es que nunca lo fueron.


























P.D. Quiero agradecer, de forma infinita y sincera, al Pintor de Historias por todas las ilustraciones que ha hecho de mi ciudad y que, poco a poco, acompañarán a cada una de sus palabras y sus historias. Gracias, de verdad de la buena.





1 comentario:

Nelly dijo...

Qué bonito tener tanta fe en alguien.
Un Beso :)